ALQUIMIA INTERIOR Autoestima

El Arquetipo de «La Niña Buena»

Aprendió a muy temprana edad a complacer a quienes la rodeaban. Siempre educada y buena, incluso en detrimento de su propio espíritu.

Aprendió quién tenía que ser y cómo tenía que comportarse. Prefiere sacrificar su propia felicidad para pasar desapercibida. La palabra NO, no está en su vocabulario, por lo que aprendió a decir siempre que SI. Más preocupada por lo que otras personas piensan y dicen, angustiada por el rechazo, los otros son el barómetro de su “buenismo”. Los otros, son el espejo donde ella se mira. Y la perpetua sonrisa en su cara, sólo recuerda su profunda tristeza y enmascara su resentimiento.

Este “buenismo” puede ser un hábito difícil de romper. Se inculca en las mujeres a una edad muy temprana.

¿El origen?:

▪️Predisposición biológica: Las mujeres están biológicamente programadas para ser cuidadoras.
▪️Creencias sociales: Las mujeres están programadas para ser pacientes y compasivas y para valorar la conexión frente a la confrontación.
▪️Creencias familiares: Madres pasivas. Padres autoritarios y tiranos.
▪️Creencias experienciales, incluido el trauma infantil: Hijas que fueron criadas por padres que anteponíansus necesidades a las de sus hijos, lo que comúnmente se conoce como niños «parentalizados» reciben constantemente mensajes sobre lo que se supone que deben hacer por sus padres. Los mensajes y las expectativas están tan internalizados que incluso cuando llegan a la edad adulta, tienden a responder a los demás de la misma manera que respondieron (y continúan respondiendo) a sus padres.

Nuestro mayor miedo, de niñas, fue sentir que perdíamos el vínculo, con cualquiera de nuestras figuras de cuidado. El vínculo garantiza nuestra supervivencia física y emocional.

Si nos silenciaron, aprendimos que para no perder el vínculo, tengo que silenciar mi voz, mi verdad y quien soy para no incomodar; Si mis sentimientos no fueron tenidos en cuenta ni eran importantes, aprendí a disociarme de mis sentimientos y hacer felices a otros o sostener los sentimientos de otros, que eran los importantes.

Aprendimos a hacerlo porque no era seguro expresar quién era, tampoco era tolerado. Lo hicimos para no perder el afecto y la aprobación. Así fue como nos ganábamos el amor y la atención: Traicionándonos y abandonándonos.

Como consecuencia, nos volvimos niñas pasivas y complacientes, que se convirtieron en adultas que son incapaces de expresar quiénes son o qué necesitan: no lo saben. No saben quiénes son ni cuáles son sus necesidades.

Nos abandonamos para hacer felices a otros y no volver a experimentar el abandono, retraumatizándonos y haciendo más profunda nuestra herida ya abierta de abandono.

La niña buena se convirtió así en un felpudo sumiso sin opinión ni criterio propio, anteponiendo las opiniones y criterios de otros a los suyos.

Repetimos el patrón de abandonarnos en el otro en nuestras relaciones, porque de niña, fue lo que nos ayudó a sobrevivir y conservar el vínculo, y las dosis inconsistentes de atención y valoración, sentir de nuevo el abandono es tan intolerable, que haré lo necesario para quedarme en la relación, aunque tenga que aniquilar mi Alma para ello.

Y como resultado, nos llenamos de culpa y vergüenza, nos hacemos pequeñas, nos escondemos.

Tenemos miedo de expresar nuestra magnificencia y nuestro poder. Miedo de conectar con nuestra Voz y Verdad. Miedo a ser vistas en todo nuestro esplendor. Sentimos que no somos suficiente, creencia que ha cableado nuestro sistema nervioso y de creencias: No soy suficientemente buena, para ser vista, para desear, para tener, para actuar desde mi verdad.

Culpa por desear más, por querer más, por anteponerme a mí, antes que a los demás, aún sabiendo que tiene que haber mucho más para mi, mucho más y así me desconecto de mi cuerpo y de la misma Vida.

La primera creencia falsa, que los sentimientos y necesidades de otras personas son más importantes que los propios, generalmente puede haber sido modelada por una madre pasiva o codependiente que se sacrificó por su familia sin considerar nunca que tenía necesidades propias.

Otra forma en que pudiste haber recibido este mensaje es si tuviste un padre egoísta o narcisista que consideró que sus necesidades eran de suma importancia y que ignoró las tuyas. Alguien criado en este entorno llega a creer que su felicidad radica en satisfacer las necesidades de los demás.

Consecuencias:

▪️Se culpan a sí mismas cuando algo sale mal
▪️Creen que sus necesidades no son tan importantes como las de los demás.
▪️Dudan de sí mismas, incluso dudan de sus percepciones, sus conocimientos y sus creencias.
▪️Confían demasiado en los demás, incluso cuando alguien ha demostrado ser indigno de confianza.
▪️Son ingenuas.
▪️Creen que deben satisfacer las necesidades de los demás y antes que las suyas.
▪️Temen que, a menos que sean amables, no agradarán.
▪️Temen que si no son amables, otros no lo serán con ellas.
▪️Temen la confrontación y el conflicto.
▪️Temen ser rechazadas o abandonadas.
▪️Tienen miedo de ser excluidas de su tribu
▪️Tienen miedo de su ira, de lo que podrían hacer si perdieran el control sobre ella.
▪️Tienen miedo de que si no son amables, los hombres no las protegerán y proveerán.

La sanación pasa por integrar cada aspecto de ti, especialmente aquellos que fueron avergonzados y rechazados.

El primer paso es reconocer las historias que te estás contando y hacer el duelo por haberte abandonado. Ese paso no te lo va a ahorrar nadie. No hay atajos ni pastillitas mágicas y deberías desconfiar de cualquiera que te los ofrezca.

Para construir una relación sana con los demás, tienes que empezar por construir una relación sana contigo misma.

Volver a estos lugares a buscarte y sanar también la relación con tu cuerpo, abrazándote con Todo lo que eres.

Esto que yo denomino Arquetipo, también es llamado síndrome en psicología, y es parte del femenino herido, uno de los arquetipos que exploramos en el Retiro de Alquimia interior. Este Retiro estaba programado para Octubre, pero ha tenido que ser post-puesto y estoy gestando algo on-line.

Estate atenta si te quedaste sin plaza y sientes participar. Es puro fuego🔥

Lorena Cuendias
@mujeralquimia

No Comments

    Leave a Reply

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.