Mujer Alquimia · Alquimia interior

Alberto L.

Lorena transmuta el plomo en oro.

Ella pone el fuego catalizador para realizar el proceso y tú tienes que meterte en tu horno interior a descubrir lo que tienes que transmutar. Lo que es seguro es que siempre sales de ese horno con más conocimiento de ti mismo.

A veces te chamuscas un poco y tienes que estar unos días después echándote crema en las quemaduras, pero eso quiere decir que hay heridas que están sanando y que la terapia está funcionando…

Otras veces te elevas hasta regiones sublimes donde saboreas el perfume de lo sagrado y firmarías por quedarte allí una eternidad. Luego aterrizas de nuevo y vuelves a tocar tierra firme pero el “sabor” de esa experiencia sigue en tu interior…

Yo de momento así estoy sintiendo este proceso terapéutico, entre chamuscado y liberado…

Conclusión, tooooooda una aventura interior para aquellos valientes viajeros que estén dispuestos a mostrarse vulnerables, quitarse corazas, descender por sus entrañas a confrontar sus propios miedos y limitaciones con el fin de ganar una maravillosa perla llamada libertad.

Gracias Lorena por acompañarme en este viaje apasionante,

Alberto L.