Desde que leí por primera vez un texto de Lorena, sabía que ella sería parte importante en mi vida. Era un texto que hablaba del “síndrome de la mujer empoderada” y el verdadero poder femenino.

Me reflejaba en cada una de sus palabras y sentía que describía precisamente mi proceso. Buscaba una conexión profunda conmigo misma, con la vida y también en mis vínculos, pero no encontraba respuesta.
No fue hasta que me encontré con ella que tuve respuestas y significó un antes y un después en mi vida. Lorena ha sido mi parteaguas, el catalizador para encender mi propio fuego …

Llevaba años trabajando en mí, pero mucho de mi trabajo había sido mental. Tenía la teoría pero no la práctica, no sabía cómo encajaban todas esas piezas de información en mi propia vida.

Mi encuentro y trabajo con Lorena me llevó a que todas las piezas encajaran. Me hizo comprender que en mi propio cuerpo estaban todas las respuestas, sólo tenía que escucharlo.

Lorena me ha acompañado en mi viaje sin juicios, con mucho amor, mucha comprensión, mucha sabiduría y mucha empatía; pero también me ha enseñado la importancia del compromiso y la responsabilidad conmigo misma. Que ella solo te muestra las herramientas poderosas, pero depende de ti hasta dónde quieres avanzar.

Ella es la mejor acompañante y guía que podrás tener en el camino de vuelta a ti. Es la mejor copiloto cuando los caminos se vuelven sinuosos y caóticos. Ella no te soltará la mano, pero dependerá de ti hasta donde quieres conducir.

Hoy puedo decir que realmente escucho a mi niña interior, la invito a jugar y a gozar la vida. Que hoy tengo una maravillosa relación con mi poder femenino, que escucho mi cuerpo y me permito ser, me permito sentir, me permito escuchar mi propia voz y poner límites cuando siento hacerlo. Que mis vínculos y mi relación con la vida misma se ha transformado amorosamente.

Hoy también puedo decir que me abro a lo que la vida tiene para mí… sin juicio, sin exigencia, y que me abro sobre todo, a disfrutarme, amarme y a crear mi propia vida momento a momento.

Aún soy una bella obra en construcción, pero agradezco a Lorena ponerme en el camino correcto de vuelta a casa. Gracias Lorena

La imagen es la muestra de mi evolución.