He tenido el inmenso regalo de sentir en mi cuerpo la energía de tus manos, manos que ven y que sanan, de haber podido sentir la magia del universo atravesando mi cuerpo a través de tu silencio, de poder ver con perspectiva cuando no veía nada gracias a tu visión de aguila.
De poder mirar mis heridas e ir cicatrizándolas.
De haber podido observar antiguos patrones y deshacerme de ellos.
De integrar y dejar de huir.
De tantas y tantas cosas gracias a ti.
Gracias Lorena Cuendias por estar en mi vida
Inmensa, eres.