Mujer Alquimia · Alquimia interior

LA AUTORA

¡Bienvenida/o!,

Soy Lorena Cuendias, y Mujer Alquimia es mi espacio de transformación y autoconocimiento. El lugar donde expreso desde mi esencia.

Soy una buscadora.

El sentido de mi vida ha sido conocerme a mi misma.

Investigar la vida, en todas sus formas, y en especial las que no son visibles a nuestros ojos.

Me apasiona la ciencia. La física cuántica, la filosofía, la teurgia, Alquimia, mística, misterio, Hermetismo… La Astrofísica, la Astronomía, la Astrología…. El campo de la evolución, el desarrollo de la conciencia y el dominio consciente de la energía.

Desde muy pequeña comencé a tener experiencias de naturaleza espiritual, que con mi mente de niña no podía comprender y que me hicieron interesarme por todo lo relacionado con el Alma humana y la existencia.

 Era psíquica, intuitiva. Podía percibir otras realidades, conectar con otro tipo de conciencias, sueños lúcidos, premoniciones, experiencias extracorpóreas.

Desde muy joven empecé a profundizar y a investigar sobre los diferentes aspectos del SER en especial el cuerpo energético y sus distintas manifestaciones, su relación con los desequilibrios físicos y emocionales, la conciencia, los estados disociados, y el origen de las enfermedades. Los patrones de resonancia y comportamiento repetitivo a lo largo de vidas.

Por qué me pasaban las cosas que me pasaban, y las vivía como lo hacía.

Mi afán por encontrar respuestas me llevó a una búsqueda incesante, a través de libros, textos de sabiduría, filosofías, religiones orientales, cursos, talleres, conferencias, intercambio de experiencias y conocimientos con personas, terapeutas, chamanes, iniciados, gurús, iluminados, no iluminados, personas psíquicas, conocedores de muchas disciplinas, viajando por aquí y por allí.

Desde siempre me atrajo el mundo de la ciencia y entender el porqué de todo, desde una perspectiva lógica y mental.

Así que me licencié en Ciencias, pensando que allí encontraría las respuestas a todas mis preguntas.

Pero la ciencia actual sólo considera real lo que es medible, y medible, lo que en estos momentos puede ser medido con los instrumentos y medios con los que contamos, de modo que cualquier cosa que no pueda ser medida por los instrumentos que tenemos aquí y ahora, simplemente no existe.

La ‘realidad’ científica está limitada por su propio principio.

Pero…La ciencia siempre va detrás de la evidencia y el horizonte de la verdad era mi propia experiencia.

 Y en paralelo a mi viaje de descubrimiento, de pronto, todo se derrumbó.

 Todo lo que había dado seguridad a mi vida desapareció: Trabajo, identificación con mi profesión, relación sentimental, quiebra familiar.

Todo cayó como un castillo de naipes. El golpe fue tan fuerte que enfermé, y caí en una depresión: Ese fue mi despertar. Me dejé caer hasta el fondo del abismo, y ahí encontré algo maravilloso: A mí.

Aquí comenzó mi camino de regreso. Mi trabajo personal.

Durante aquel periodo, me formé y experimenté en mi misma diversas terapias y métodos. 

Aprendí diferentes técnicas de sanación a través de diferentes maestros espirituales, médicos y chamanes: Yoga, meditación, Sintergética, Bioenergética, medicina vibracional,  Ayurveda…

A través de ellas empezó mi trabajo personal, combinando métodos procedentes de la medicina integrativa y del mapeo de la conciencia.

Iba comprendiendo a través de mí, de mi propia Alquimia interior.

Mi cuerpo somatizó la experiencia a través de un tumor (benigno) que empezó a crecer en mí. Más concretamente en mi útero.

Rechacé la solución que me daba la medicina convencional, que era someterme a una cirugía.

Para entonces, había abandonado el viejo paradigma y lo limitado de la medicina alopática, interesada únicamente en tratar el síntoma, sin comprender el resto de dimensiones del SER (lo transpersonal), ni la causa profunda que lo origina: Sin comprender el cuerpo emocional y mental, cuerpos inter-dimensionales sobre los que se puede actuar.

Aquello estaba allí por algo. Mi cuerpo me estaba hablando. Me estaba pidiendo un profundo trabajo de reconocimiento.

Ir a lo profundo de lo que lo había originado. Comprender la raíz.

 Y además me estaba dando una pista muy muy clara: Aquello tenía que ver con un conflicto con mi feminidad. Me había salido en el útero. ¿Hay algo más femenino?

Decidí que iba a llegar hasta el fondo , que iba a trabajar en ese conflicto y con ello iba a sanarme, y así fue.

Han sido años de terapia y trabajo personal, en el que sigo, porque esto no se acaba nunca.

Reconocer y recorrer mis infiernos. Los lugares más oscuros donde nunca quise entrar. Re-conocer aspectos de mi psique que habían sido exiliados.

Re-unir. Re-Integrar.

Así que tuve que seguir el hilo de Ariadna hasta el centro del laberinto, comprender mi paisaje, por qué estaba aquí, para qué…. y aquí estoy, recorriendo este camino absolutamente fascinante y acompañando a aquellos que se acercan, tímidamente, al inmenso abismo de descubrir su Ser, y que comienzan este viaje, como yo hice en su día.

Tratando de ayudar y acompañar desde mi propia experiencia, y a través de las herramientas en las que me he formado los últimos años: Psicosíntesis, Coaching transpersonal o metamedicina entre otras.

Pero sobre todo, utilizo mi psiquismo y capacidad de percepción, que me permite ver más allá de lo físico y recibir información cuya interpretación está fuera de toda comprensión lógica o racional, y que me sirve para actuar como catalizadora de procesos personales que muchas personas pueden testificar.

Creando el espacio necesario para que puedan liberar bloqueos emocionales y energéticos.

Algunas de mis influencias:

Roberto Assagioli, Marion Woodman, Maureen Murdock, Peter A. Levine, James Hollis, John Bradshaw, Dr. Mario Martínez, Joseph Campbell, Jung, Lindsay C. Gibson, Kim Chernin, Adrienne Rich, Llewellyn Vaughan-Lee, Eve Ensler, Ramana Maharshi, Clarissa Pinkola Estes, Cynthia Bourgeault, Jeannie Zandi, Adyashanti, Rumi, Rilke…